Parques y reservas

Reserva y espacio protegido

Riserva Naturale del Paludo e dei Rivi di Moasca

Agliano Terme · Calosso · Costigliole d’Asti · Moasca

Carrizales, acequias, pequeñas láminas de agua y viñedos forman un humedal inesperado en el sur de Astigiano. Paludo y los arroyos de Moasca protegen un fondo de valle importante para aves, anfibios y vegetación rural.

Canneto di Phragmites australis — immagine rappresentativa
Canneto di Phragmites australis — immagine rappresentativa · Jules Verne Times Two · CC BY-SA 4.0

Un humedal entre viñedos

La reserva ocupa 177,20 hectáreas en Agliano Terme, Calosso, Costigliole d’Asti y Moasca. Su núcleo más conocido se sitúa entre el estanque artificial Sant’Agnese y los carrizales del fondo. Acequias, manantiales, setos y campos conectan el agua con las colinas de viñedo.

Carrizales y aves migratorias

El carrizo forma dormideros y zonas de descanso para aves. Escribano palustre, pechiazul, pájaro moscón, carricero y avetorillo figuran entre las especies observadas. En pequeñas charcas vive la rana de Lessona. La presencia cambia con estación, agua y molestias; prismáticos y escucha son la mejor opción.

Moreras y paisaje rural

Viejas moreras desmochadas junto a caminos recuerdan la cría del gusano de seda. Setos de endrino, cornejo y espino bordean acequias; choperas, robles plantados y viñas muestran otros usos. La protección también nace de la observación y el anillamiento científico con voluntarios.

Observar sin acercarse

Paludo es un ambiente pequeño y sensible, mejor para observar con calma que para una larga caminata. Usa caminos locales claramente transitables y detente en puntos abiertos sin entrar en carrizales ni en las orillas de Sant’Agnese. Las migraciones traen más actividad; mañana y tarde favorecen escucha y fotografía a distancia.

Una pequeña geografía para observar

El valor del Paludo nace de agua, acequias, carrizos, setos, álamos y viñas próximos. El pechiazul usa el carrizal de forma distinta a una garza, mientras golondrinas y lavanderas prefieren espacios abiertos. Los setos dan alimento y refugio, y las moreras recuerdan la relación entre campo y naturaleza. El anillamiento sigue los movimientos de aves. Con prismáticos, revisa primero bordes del carrizal, luego cables y árboles aislados y por último el cielo.

Lugares para descubrir

Abre un lugar en el mapa para orientarte. Sigue los accesos permitidos y las indicaciones sobre el terreno.

Preguntas antes de la visita

¿Qué extensión tiene la reserva?

177,20 hectáreas entre Agliano Terme, Calosso, Costigliole d’Asti y Moasca.

¿Cuándo hay más actividad de aves?

Durante las migraciones y las horas frescas. Las especies cambian a lo largo del año y cada estación ofrece observaciones distintas.

Más información y contactos